Habitantes mantienen barricadas y vigilancia permanente tras recientes hechos violentos registrados en esta comunidad indígena de Nahuatzen.
La comunidad indígena de Sevina, en el municipio de Nahuatzen, Michoacán, permanece en un ambiente de tensión y vigilancia constante tras los recientes hechos violentos registrados en la región, donde habitantes denuncian el asedio de grupos criminales armados.
Desde el pasado 17 de mayo, cuando dos integrantes de la policía comunitaria fueron asesinados en una caseta de vigilancia, pobladores aseguran que la tranquilidad no ha regresado y que el miedo continúa presente entre las familias de la localidad.
Actualmente, en los accesos al pueblo permanecen barricadas custodiadas por elementos comunitarios, corporaciones estatales y fuerzas federales, mientras que el tránsito vehicular se mantiene restringido y únicamente se permite el paso durante algunas horas del día.
Habitantes describen un ambiente de incertidumbre, con comercios cerrados, calles vacías y reducción considerable de actividades cotidianas debido al temor por posibles nuevos ataques armados.
De acuerdo con testimonios de comuneros, durante las noches se han escuchado drones sobrevolando zonas cercanas a la comunidad, situación que ha incrementado la preocupación entre los habitantes ante el riesgo de nuevas agresiones.
También señalaron que transportistas y proveedores han reducido sus recorridos hacia la zona por las condiciones de inseguridad, afectando el abastecimiento y las actividades económicas de la comunidad.
En la región continúan operativos de vigilancia por parte de fuerzas de seguridad, mientras las autoridades mantienen monitoreo permanente en caminos y accesos cercanos a Sevina y otras localidades del municipio de Nahuatzen.
Habitantes y autoridades comunitarias reiteraron el llamado para mantener presencia de seguridad en la zona y evitar nuevos hechos violentos que pongan en riesgo a la población.
