Las crías fueron liberadas en la playa de El Habillal, en Lázaro Cárdenas, mientras voluntarios mantenían vigilancia ante el mar de fondo.
La Comisión de Pesca de Michoacán informó que activó acciones preventivas en los 25 campamentos tortugueros distribuidos en la costa del estado.

Cientos de crías de tortugas marinas nacieron y fueron liberadas en la comunidad de El Habillal, municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, pese a las condiciones generadas por el huracán “Polo”, que se encontraba en categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson, de acuerdo con la información difundida el 23 de septiembre de 2026.

El nacimiento y liberación de las crías ocurrió mientras las costas michoacanas registraban condiciones adversas asociadas con el fenómeno meteorológico y el mar de fondo. Integrantes del campamento tortuguero local mantuvieron una guardia permanente para proteger a los ejemplares durante su salida hacia el océano Pacífico.

Videos y fotografías compartidos por voluntarios muestran a numerosas tortugas recién nacidas desplazándose por la arena hasta llegar al mar. Ante las fuertes corrientes y el oleaje, los ambientalistas reforzaron las labores de vigilancia en la línea de playa para reducir los riesgos durante la liberación.

Como parte de las medidas preventivas, los voluntarios también reforzaron las estructuras de los viveros de incubación y establecieron acciones de contención en la arena ante el avance del huracán y el fenómeno de mar de fondo.

La Comisión de Pesca del Estado de Michoacán (Compesca) informó que fueron activadas medidas preventivas en los 25 campamentos tortugueros distribuidos a lo largo de las costas de la entidad.

Hasta el momento del reporte, las autoridades informaron un balance sin afectaciones directas en las zonas de anidación ni en los corrales de resguardo.

Las costas de Michoacán reciben cada año tres especies de tortugas marinas señaladas en la información: la tortuga golfina, considerada la más abundante en la región; la tortuga negra, identificada como una especie prioritaria para la conservación local, y la tortuga laúd, reconocida como la tortuga marina de mayor tamaño y catalogada en grave peligro de extinción.

Las acciones de vigilancia continuaron ante la evolución del fenómeno meteorológico y las condiciones del mar en la franja costera de Michoacán.