Grupos ambientalistas solicitaron a cadenas de supermercados estadounidenses comercializar únicamente aguacate mexicano con certificación ProForest Avocado.
La petición busca reforzar los controles en la cadena de suministro para evitar la venta de frutos relacionados con procesos de deforestación.
Más de 50 organizaciones ambientalistas de Estados Unidos solicitaron a las principales cadenas de supermercados de ese país comercializar únicamente aguacate mexicano proveniente de empacadoras certificadas mediante el sistema ProForest Avocado, aplicado en Michoacán.
La petición fue presentada a través de un documento dirigido a minoristas estadounidenses, en el que los colectivos plantean reforzar los controles dentro de las cadenas de suministro para impedir que lleguen al mercado productos vinculados con la destrucción de bosques.
De acuerdo con la información difundida, ProForest Avocado es un sistema de verificación que utiliza monitoreo satelital para identificar que la producción de aguacate se realice en zonas libres de deforestación.
El planteamiento de las organizaciones es que los supermercados prioricen la compra y comercialización de fruta que cuente con mecanismos de trazabilidad y certificación, con el propósito de que las personas consumidoras tengan mayor certeza sobre el origen del producto.
La solicitud ocurre en un contexto en el que Michoacán mantiene una posición relevante en la producción y exportación de aguacate mexicano hacia Estados Unidos, por lo que las exigencias ambientales relacionadas con la cadena productiva podrían tener impacto en empacadoras, productores y comercializadoras.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran Center for Biological Diversity, Earthjustice, Food & Water Watch, Friends of the Earth, Mighty Earth, Xerces Society y Endangered Species Coalition, entre otras.
Los colectivos señalaron que la certificación permitiría fortalecer la supervisión sobre el origen de los aguacates y reducir los riesgos de que la expansión agrícola afecte áreas forestales.
Hasta el momento, no se ha informado sobre una respuesta pública de las principales cadenas de supermercados de Estados Unidos ante esta solicitud ni sobre posibles cambios inmediatos en sus políticas de compra.
